3 puntos que sí son ‘Más negro que la noche’. ¿Éxito o fracaso?

Pues tengo que admitir que me animé a ver esta obra que hace historia en la cinematografía nacional 3D. Estado emocional después de ver la película: Incierto. No sé si reír o llorar, no me dio la producción la suficiente capacidad para hacer alguna de las dos acciones, es un sabor agridulce al salir de la sala y eso que no comí nada de la dulcería.
Dir. Henry Bedwell

Lo que me deja en aparente calma es que pagué $40 pesos, por una función en 3D un día jueves. Y, tengo que admitir, queridos compatriotas de la especie heterosexualus-machus que si tienen tiempo, dinero y ganas (disculpen el folklor señoritas, intento de alguna forma vender y apoyar al #cinemexicano), ver chichis y nalgas en 3D, es lo que desquitaría el costo-beneficio de lo que le cuesta a uno consumir este tipo de películas.

He leído algunas críticas al respecto de esta película, la verdad he de confesar que comienzo a dudar de la capacidad de análisis, observación y comprensión de la materia por parte de los responsables de esta actividad. Por no decirles que me dan hueva. Ahora todos son artistas, hablan de guión, hablan de actuación, de fotografía, de edición. ¿Alguna vez lo han hecho? Se quedaron estancados en un discurso anticuado, cuando lo que importa es la función industrial del producto fílmico. Pero bueno, creo que tienen su razón de existir, alguien tiene que balancear la industria, promover el arte y pregonar que la comercialización del cine es del diablo.
En lo que respecta a esta producción y su relación industrial con la cinematografía mexicana, les comparto estos tres puntos que son más negros que la proyección en 3D de las salas de exhibición del país.
  1. La película sí es mala pero, ¿por qué no funciona? Estudié algo de esto, pero no les diré lo mismo que dicen los críticos, para eso mejor léanlos a ellos. Cuando una persona se sienta en la butaca, las luces se apagan y comienza la proyección, el trabajo del realizador más allá de contar una historia, es el de conectar y transportar al individuo de la butaca a la pantalla, sumergirlo en la trama y hacerlo parte de ésta. En ningún momento esto sucede, el público no se identifica con la historia, ni con los personajes y aquello que se supone vendieron como género de horror, termina convertido en una fallida comedia. La gente se reía en la sala. Terminó la película, se escucharon varios – ¿qué, ya se acabó?, y para cuando acordé su servidor era el único en la sala viendo los créditos. Creo que nadie de los presentes se enteró que había una escena después de concluir con los créditos principales del filme.
    1. Ni horror, ni comedia. No entretiene, no funciona. Lo que sí hay de horror es que paguemos por esto, y lo cómico es que lo pagamos.
  2. Una taquilla engañosa, es una mala taquilla. Probablemente, y aquí es donde debemos educarnos y tener cuidado de lo que se publica, recibiremos información por algún medio sobre el arrasador éxito en taquilla de las producciones mexicanas. ¡CUIDADO! Aunque en su primer fin de semana; los cuales ahora tienen un día extra, es decir, los fines de semana para la industria cinematográfica nacional son de cuatro días y no de tres, la película Más negro que la noche, recaudó $32.33 mdp y atrajo una audiencia de 590mil espectadores (datos que no son malos), pero la realidad se esconde tras el número de copias con la cual se distribuyó esta producción.
    1. 1000 copias es el número que se está manejando como estimado de la distribución que recibió esta película por parte de VideoCine, la cual junto con el filme El crimen del cácaro Gumaro, sería añadida a la lista como el segundo gran descalabro de la empresa en lo que va del año.
    2. Sin fórmulas mágicas. Hay que agradecerle a Nosotros los Nobles y No se aceptan devoluciones, por los altos estándares que dejaron el año pasado y porque por ellos las películas mexicanas del 2014 están adquiriendo cifras de distribución históricas en relación a las copias con que estrenan. Pero al grano: estamos hablando de una producción de 1000 copias que tiene el rendimiento de una de 800, es decir, hay 200 copias que no están teniendo el impacto esperado, el cual para alcanzar el índice mínimo nacional debió en todo caso haber estrenado con 1500 copias, que no iba a suceder y los cines no iban a tomar, porque son tiempo y espacio que pueden aprovechar con otras producciones para atraer a los devoradores de dulcerías. En palabras más sencillas, el estreno estuvo entre 120mil y 200mil espectadores por debajo de lo esperado.
    3. El tiempo lo dirá todo. Para una producción estrenada con mil copias, el rendimiento al final de su paso por las salas de exhibición, que en promedio es de 8 semanas, debería acercarse a un total de 6.8 millones de espectadores y una recaudación de entre $350 y $395 mdp, ingresos requeridos para recuperar la inversión de la producción y tener un margen mínimo de ganancia, después de la repartición del peso en taquilla.
  3. La incertidumbre. Ese fue el sentimiento que me llegó al salir de la película. Se está haciendo una fuerte inversión por parte de los distribuidores y los exhibidores al cine mexicano, pero éste no está llegando a la meta en su relación de eficiencia: taquilla, copias, espectadores. Como lo mencioné en la publicación Los Indestructibles 3 – Un buen ejemplo. O, la oportunidad del cine mexicano para ser exhibido, esto no es buena voluntad, esto es negocio y si no funciona el cine mexicano y el Hollywoodense supera su crisis narrativa, se vendrá un nuevo ocaso de la producción nacional. Ahora que tienen la oportunidad de llegar al público, no la desperdicien con semejantes productos artísticos, recuerden que esto es industria del entretenimiento.

Más negro que la noche es el estado actual de la industria cinematográfica en México, una situación de confusión entre los actores de la industria, las nuevas generaciones, las viejas y las crías de éstas últimas. Le estoy tomando mucho aprecio al cine mexicano, me alegra verlo con presencia en la cartelera, pero me preocupa que esta ventana de oportunidad en el espacio-tiempo actual, vaya a ser desaprovechada por las concepciones artísticas de nuestros creadores y la falta de visión y limitada prospección a futuro de quienes administran esta actividad en el país.
Recuerda que más allá de realizar un texto crítico sobre de las producciones cinematográficas mexicanas, o de caer en escritos académicos cuya profundidad y detalle son para audiencias y lectores especializados, la finalidad de este espacio es informar de manera concisa, de entretener a quien lee y sobre todo de crear consumidores de medios responsables y conocedores de su entorno y su industria. Exija lo que quiere ver y rechace con ímpetu lo que no sea de su agrado, sencillo: no lo pague, no lo consuma.
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Producción original de 1975
Dir. Carlos Enrique Taboada
Fotograma de la producción original de 1975

 














Declaración: En cuanto a las imágenes de las películas aquí expuestas, no existe en ningún momento la intención de violar ley alguna en materia de derechos de autor, por lo que se le reconoce a todas y cada una de las productoras y distribuidoras el derecho de las mismas.

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