Cumbres, 5 razones para no ver la película.

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Tuve la oportunidad, o más bien la desgracia, de ver la película “Cumbres” de Gabriel Nuncio, en el 2013 en la celebración de los primeros quince años de la Cineteca del Estado de Nuevo León. Más de un año ha pasado, y me entero que finalmente llega a “los cines”, si es que podemos considerar el escaso número de salas en las cuales participa la exhibición del filme, como presencia en cartelera; que no es para más, pues esta producción no logra ser más que otro mal referente a la situación que atraviesa la “industria” cinematográfica nacional desde hace ya más de dos décadas, sino es que más; eso lo definirán los estudiosos en la materia.
Programación en la ciudad de Monterrey
Cumbres, programada en dos salas
de la ciudad de Monterrey

Sin pretender ahondar y detallar en lo que resultaría un texto académico, les comparto de la manera más amena posible, cinco buenas razones por las que no debe perder su tiempo intentando ver esta, “producción”, si es que podemos llamarla de tal manera.

  1. No satisface al morbo. Si estás considerando ver esta película para revivir el tema del “Asesino de Cumbres”, lamento informarte que saldrás decepcionado de la sala. No esperes en ningún momento siquiera ver acción, tensión, suspenso o escena alguna relacionada con el caso. La historia, es lo que me parece un claro ejemplo de las limitaciones creativas del equipo de realización (aunque dicen que abundan los creativos por acá), aunado a la autocensura propia de la cultura regiomontana, resultando en una narración hueca, inconclusa y viciada, la cual no permite establecer un mensaje claro y deja en evidencia la falta de capacidad del director por contarnos algo de esta alterada historia que se cuelga en un evento real para tomar su título.
  2. Una vez más, otra película que no propone. Si estás cansado de echarle la mano al cine mexicano, yendo a ver si esta es la película que cumple con tus expectativas y alimenta tu esperanza respecto a que algún día se establecerá una industria cinematográfica nacional… no vayas entonces a que se te rompa el corazón. Respetando la tendencia de las producciones “artísticas” de la región y del país, “Cumbres” es una película más que el realizador hizo para él mismo, sus amigos y sus familiares. En ningún momento el Director, quien también es guionista del film, parece preocupado por si te gustaría la propuesta o no. Es su película, es su libertad de expresión, es su arte. Lo que él no sabe es que entre mi arte y tu arte, pues prefiero mi-arte.
    1. Recuerdo a Jorge Sánchez, director de Instituto Mexicano de Cinematografía decir y comparar la propuesta estética de esta pseudoproducción con los valores artísticos de Asia, en específico de Japón. Creo que los japoneses se han de estar riendo de nosotros en este preciso momento y desde hace ya más de un año.
    2. La película en ningún momento busca identificarse con la audiencia, por lo que no se le debería pedir a la audiencia entonces, que vaya y consuma un producto que no está realizado para ella.
  3. Consumo responsable. No malgastes tu dinero. Ir al cine, no es una actividad que toda la población tenga el lujo de disfrutar y sin embargo es un esfuerzo que la gente hace. Ahora que esta película ocupa un lugar en la cartelera y una difusión en medios electrónicos que la promueve como si fuera la última gran revelación de la producción de cine en el país, la realidad es que entre un ochenta y ochenta y cinco porciento de la producción nacional; sino es que más, son los últimos gritos del arte según sus realizadores. Si no la ves no es para sentir culpa, puesto que quienes trabajaron en ella ya cobraron, y créeme, cobraron muy bien. Al menos eso dice lo que llevan puesto.
  4. Mal uso de los fondos públicos. Cumbres se realizó tanto con fondos públicos federales, como fondos estatales. Esto quiere decir que esa “propuesta artística llevada a la pantalla grande” (porque no le puedo decir película), nos costó a todos y cada uno de los mexicanos que pagamos impuestos. A mi no me consultaron si quería que mis impuestos fueran usados para semejante atrocidad. Apoyo, promuevo y defiendo al cine mexicano de calidad y cuyo interés sea el de desarrollar una industria fílmica de entretenimiento, pero esto no. Si me hubieran preguntado tengan por seguro que habría preferido que esos cerca de 5 millones de pesos los destinaran en escuelas y/o hospitales.
  5. 81 minutos, es la duración de este intento de producto fílmico de entretenimiento, que de fílmico y entretenimiento no tiene nada. ¿Sabes todo lo que puedes hacer en 81 minutos? Podrías hacer ejercicio, comer, comenzar o continuar leyendo un libro, tener un tiempo de calidad con tus seres queridos, dormir, beber, coger, cualquier otra cosa es de mayor productividad, no pierdas tu tiempo como yo ya lo perdí hace más de un año y que nadie me lo regresará, todo por haber visto Cumbres.
Avisados ya están, si aún así se animan por verla, búsquenla en las funciones gratuitas que ofrecen festivales o universidades, no malgaste su dinero en esto.
Más allá de realizar un texto crítico sobre de las producciones cinematográficas mexicanas, o de caer en escritos académicos cuya profundidad y detalle son para audiencias y lectores especializados, la finalidad de este espacio es informar de manera concisa, de entretener a quien lee y sobre todo de crear consumidores de medios responsables. Exija lo que quiere ver y rechace con ímpetu lo que no sea de su agrado, sencillo: no lo pague, no lo consuma.
Presentación de la película y el director en el Tecnológico de Monterey, Campus Monterrey.
Declaración: En cuanto a las imágenes de las películas aquí expuestas. No existe en ningún momento la intención de violar ley alguna en materia de derechos de autor, por lo que se le reconoce a todas y cada una de las productoras y distribuidoras el derecho de las mismas.
 

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