Cines Independientes – Más que Entretenimiento.

La primera edición de este encuentro resultó en un rotundo éxito.
Éxito y triunfo, son las dos palabras que mejor definen los resultados obtenidos por el 1er Encuentro Nacional de Cines Independientes llevado a cabo los días 25 y 26 de septiembre, en la ciudad de Puebla. No pretendo hacer una crónica del evento, ni que esto llegue a un texto noticioso, pues la prioridad de este espacio es compartir un enfoque industrial de este importante sector económico conocido como entretenimiento.
En días pasados, publiqué mis primeras impresiones sobre el evento, las cuales pueden consultar en la entrada titulada Exhibidores Independientes – Una gran familia.
Aunque los exhibidores independientes representan cerca de un 10 por ciento de la participación total de esta actividad, su acción resulta de alto impacto en distintos sectores que se compartirán más adelante. Definida por algunos como una actividad heroica, la exhibición cinematográfica independiente no se permite descansos ya que busca llevar a sus espectadores las últimas películas del momento, la mejor experiencia, el mejor servicio y las mejores palomitas.
No se pretende dejar el tema del evento de lado, ya que éste significó la creación de un foro para el intercambio de ideas y reflexiones sobre el futuro del negocio, se debe resaltar que durante el encuentro nuevos paradigmas se visualizaron sobre la unificación del sector, los cuales establecerán objetivos, metas y fines en común para los representantes de este importante sector, cuya independencia no debe significar segregación, sino la conjunción de fuerzas individuales encaminadas a un beneficio mayor.
Pero entonces, después de todo esto, ¿qué hay más allá del entretenimiento y las palomitas en un cine independiente?
El exhibidor independiente es:
  1. Actor protagónico en el desarrollo económico. La importancia no sólo radica en la generación de nuevos empleos como se detallará en el punto número dos, sino en que la exhibición cinematográfica juega un papel esencial para toda la cadena de valor al igual que el resto de los elementos involucrados en ésta. Aunque podrían los contenidos migrar a nuevas plataformas de exhibición, la experiencia en masa que otorga una sala de cine es difícil de igualar en casa o en pantallas personales, por lo que sin cines, no se proyectarían películas y viceversa. Esto no significa que se dejen de producir contenidos, pero si impactarían en el volumen de creación y por ende el intercambio de los mismos, esto podrían generar una baja temporal en la actividad económica y la generación de trabajos en la industria cinematográfica.
  2. Generación de empleos. Ya sea un sólo complejo de exhibición, o una pequeña cadena con distintos circuitos, todo negocio se traduce en una fuente que genera empleo. Una sociedad ocupada en empleos dignos se traduce en una mejor calidad de vida. Una mejor calidad de vida, asegura el progreso de la sociedad y su entorno.
  3. Atención a mercados específicos. El negocio va más allá de pasar películas y vender palomitas. Los exhibidores independientes atienden a públicos que habían sido desplazados por decisiones de mercado y que no eran contemplados en la ecuación del modelo de negocio. Es gracias a estos complejos independientes, que la actividad de ver películas y consumir palomitas llega a quienes antes no tenían acceso a ésta. Atender mercados que habían sido olvidados, no sólo promueve una actividad de recreación o esparcimiento, sino genera una actividad económica que se complementa con los puntos uno y dos de este texto.
  4. Esparcimiento y cultura. Cuando el cine se convierte en una actividad recurrente por la sociedad, ésta inclina sus usos y costumbres a recreaciones que pueden ser consideradas más sanas. Crece el interés por temas y eventos culturales y se fomenta la interacción familiar.
  5. Impacto positivo en la sociedad. Este punto es el mejor resumen que se puede obtener de los cuatro anteriores, un complejo de exhibición cinematográfica, es decir un cine, ya sea que se encuentre en una ciudad grande o en una pequeña, con el simple hecho de estar presente, significa un impacto positivo en la sociedad que le rodea.
Estos puntos que acaben de leer, resumen las reflexiones, los temas de discusión y el aprendizaje que dejó el Primer Encuentro Nacional de Cines Independientes. Son dos años de trabajo que la Asociación de Exhibidores Independientes lleva a partir de su formación y se debe reconocer el alcance que hasta el momento han logrado. Personalmente conozco grupos de trabajo que llevan casi la década reunidos y que no han logrado proyectar resultados útiles para el fin que se constituyeron.
Múltiples son los escenarios, los retos y los caminos que enfrentará la exhibición cinematográfica, tanto la independiente como las grandes cadenas. Aprovechar las oportunidades actuales y estar preparados para los inminentes cambios asegurará la permanencia en el mercado, es por esto que lo que comenzó con la primer reunión de cines independientes puede traducirse en un pequeño paso para la exhibición, pero un gran paso para la industria.
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