Exhibición cinematográfica en México – Nivel 1

La exhibición cinematográfica en México enfrentará futuros retos en cara a los nuevos modelos de consumo y la tecnología

Sin adentrarnos en cuestiones históricas, asuntos políticos, temas monopólicos, dueños extranjeros y los intereses ocultos de las televisoras en el control de la industria cinematográfica, ya que esto provocaría un debate de largo alcance y además requeriría la publicación de un libro cuando este no es el espacio para eso, veremos cuál es la situación actual de la exhibición de cine en México.

En una cadena de valor básica y tradicional, en donde el fin último de una producción cinematográfica es ser exhibida, son las salas de cine las responsables de esta actividad. Cuando me refiero a un modelo tradicional es a modo de ejemplo, ya que hoy en día resulta en una mala decisión de negocios sólo considerar a los complejos de exhibición como la única ventana de explotación comercial de un producto, peor aún esperar que ésta sean el mayor flujo de retorno.
Si bien gracias a las nuevas corrientes de pensamiento de principios del siglo pasado, somos conscientes sobre que un objeto puede tener varios lados del cual puede observarse, con base en esto algunos podrán decir que sin las películas las salas de cine quebrarían, y otros lo contrario, que sin los exhibidores una producción nunca vería la luz. En la actual era digital la primer premisa puede resultar verdadera, pero no absoluta.
Netflix es la plataforma más popular
para consumo de Video on demand.

 

Es arriesgado establecer como cierto, que la inminente era digital es causante de la crisis de la industria cinematográfica a nivel internacional. Hollywood, más allá de estar atravesando una crisis, se enfrenta a un retador proceso de cambio y adaptación a un nuevo modelo de mercado, cuya naturaleza propia es la de cambiar de forma constante conforme a la demanda en el consumo de medios.
Para bien o para mal, el retraso tecnológico, de infraestructura digital y por ende de las formas de consumo de medios, le dan una ventaja a México para dos cosas: explotar al máximo el modelo actual, que ya es obsoleto en países desarrollados y prepararse para los nuevos escenarios que ya comienzan a ser una realidad en países como Estados Unidos, Canadá, Reino Unido e incluso Japón, en donde las pantallas donde la audiencia recibe y ve contenidos son cada vez más diversas.
Dejando de lado los nuevos modelos de consumo de medios y teniendo en consideración que el cine es la segunda actividad recreativa o cultural a la que los mexicanos destinan mayor porcentaje de su ingreso, esto según datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), donde la primera actividad es el consumo de contenidos a través de la televisión de paga, ¿Cuál es entonces, la situación actual de la exhibición cinematográfica en México? Lo resumiré en los siguientes tres puntos.
  1. Daño Colateral. Se comienzan a sentir los golpes externos. La exhibición cinematográfica en México ya siente los estragos de la situación inestable por la que pasa Hollywood desde hace unos años.
    1. Datos de la Motion Picture Association of America (MPAA), indican crecimientos mínimos y desacelerados además de 20 millones menos de boletos vendidos en el 2013.
    2. Similar sucede en México, aunque el discurso y los datos oficiales hablan de un incremento de asistentes a las salas de exhibición, analizar a detalle dicha información puede arrojar distintos puntos de vista. Más adelante la gráfica.
    3. Para lograr las estadísticas que se exponen como oficiales: mayor número de asistentes, incremento de los ingresos en taquilla, entre otras, se realizó una fuerte inversión en infraestructura cinematográfica y oferta de contenidos que sólo proyectan al momento un crecimiento desacelerado especifico en la asistencia, que no necesariamente se puede traducir a los ingresos, pues el precio de acceso a la función aumenta cada año, como aumenta la oferta de proyecciones especiales en 3D u otras variantes.
      1. Se crearon más salas de exhibición.
      2. Se estrenaron más películas.
      3. Se ofertaron más formatos para un mismo contenido.
Palomiando, todos los derechos reservados.
Como se puede observar la linea de tendencia en la gráfica expuesta arriba, por lo menos en lo que respecta a producciones nacionales; en una edición posterior actualizaré el dato a la asistencia total, es claro el crecimiento del flujo de espectadores, pero éste requiere cada año más esfuerzo para mantenerlo y sin embargo es desacelerado.
  1. La búsqueda de nuevos horizontes, nuevos mercados y nuevos modelos de negocio. Los exhibidores de cine viven principalmente de su dulcería, no basta con que la gente vaya a ver una película, hay que incentivar a los espectadores a consumir palomitas. Para generar más oportunidades de venta, hay que crear un mayor tráfico de personas que llenen la mayor cantidad de asientos en el menor tiempo posible, de ahí los misterios de la programación de horarios y la creación de más complejos de exhibición. La lógica simple indica que a más salas, más individuos pasarán por las dulcerías. Es manejo de volúmenes.
    1. Los grandes exhibidores, las pequeñas cadenas y los independientes, se han percatado que existe un mercado gritando por su atención, que está dispuesto a consumir cine y palomitas, siempre y cuando estén a un precio razonable. Es aquí donde nacen los pequeños complejos de exhibición en ciudades medianamente pobladas y que no necesariamente son capitales de Estados o zonas periféricas a la mancha urbana principal.
    1. Estos nuevos complejos han abierto la oportunidad al público no sólo de consumir las últimas entregas de Hollywood y México, sino que exponen la necesidad de explorar nuevos horizontes, nuevos mercados y nuevos esquemas de negocio en donde la flexibilidad de precios y la programación adaptable, son claves para el futuro inmediato de la exhibición.
  1. Definiendo el rumbo futuro. ¿Cuál será el futuro del cine en México? Refiriéndonos al consumo de este medio de entretenimiento.
    1. La acción de ir al cine no será una práctica que fácilmente se pueda dejar de lado, más en una cultura como la mexicana donde esta actividad tiene un peso de carácter familiar.
    2. La creación de más complejos de exhibición con un promedio de 4 pantallas por cine, se convertirán o son ya una opción viable para atender a nuevos mercados ávidos de consumir y que generan un mayor volumen de espectadores. Modelo apto para cadenas de exhibición.
    3. Los exhibidores independientes, tendrán que volcarse en atender las necesidades y demandas de su mercado estrella, en donde una programación precisa es clave para atraer el flujo necesario de individuos al negocio principal del cine: la dulcería.
    4. Las salas de exhibición se convertirán en la primera elección de consumo para producciones de alto impacto, como Blockbusters, Tentpoles y eventos especiales que atraigan a las masas bajo un mismo recinto.
    5. En unos años el principal medio de consumo de contenidos serán las plataformas digitales. Cinepolis por ejemplo, ya toma cartas en el asunto con Klic, plataforma de distribución de video on demand. El espectador elige lo que quiere ver del catálogo, en el momento y lugar que lo desee, siempre y cuando tenga acceso a una conexión de Internet.
Klic es la respuesta de Cinepolis
a plataformas como Netflix.

 

Tomando en cuenta el inciso ‘d’ del punto número tres y recordando las premisas expuestas en el tercer párrafo de esta publicación, ¿quién depende entonces de quién, los cines de las películas o las películas de los cines? Ya dependen actualmente el uno del otro, y esto sólo se reforzará con el tiempo. Para las producciones actuales, los complejos de exhibición son la mejor ventana de marketing, ya que generalmente el triunfo en este canal significa el éxito en el resto de las ventanas de comercialización. Por su parte el cine requiere que las películas sean cada vez de mejor calidad en su contenido, pues de las buenas historias dependen para atraer público a sus salas.
Ahora sí me extendí un poco, pero vale la pena explicar y desenmarañar el cómo funciona esta compleja maquinaria a la que de manera simple le decimos cine. Aprovecho el espacio para compartirles en relación a este tema, que los días 24 y 25 de septiembre se llevará a cabo en la ciudad de Puebla, el 1er Encuentro Nacional de Cines Independientes, donde se abordarán este y otros temas que son de interés para toda la comunidad involucrada en esta gigantesca máquina que es la industria cinematográfica. No hay que ser exhibidor, distribuidor o productor para acudir a este evento, como lo menciono en pasadas publicaciones, es necesario que nos informemos para tomar mejores decisiones y esta es una importante oportunidad para hacerlo. En el transcurso del día les compartiré una publicación en relación al evento mismo.
Por ahora hay que poner punto y aparte a este vasto tema, el cual retomaremos en alguna otra ocasión. En resumen, el cine tendrá que cambiar y adaptarse, pero es difícil que una actividad tan arraigada desaparezca.
Si te gustó compártelo, dale like e infórmale a tus redes sociales para que todos estén enterados. Si tienes algo que decir, con toda confianza, es un foro abierto en donde con gusto leeré tus comentarios. Que los conteste es otro cantar.

Ver más publicaciones del blog.

Declaración: En cuanto a las imágenes  aquí expuestas, no existe en ningún momento la intención de violar ley alguna en materia de derechos de autor, por lo que se le reconoce a todos y cada uno de sus autores y/o propietarios, el derecho de las mismas.

2 thoughts on “Exhibición cinematográfica en México – Nivel 1

¿Qué opinas?