Annabelle y el horror, historias y géneros que atrapan a los mexicanos.

Sorprende a exhibidores independientes el estreno de la película, logró atrapar a un gran número de asistentes.

El día de ayer jueves estrenó oficialmente la película de horror Annabelle, producción realizada a modo de precuela (historia previa al texto inicial o central) y como una historia derivada de El conjuro (2013). Los resultados hablan por sí solos, pero lo que asombra es la fascinación del público mexicano por este género, y es que muchas interpretaciones se pueden tener en relación a este tema, pero la que mejor encaja como premisa para describir este texto es que a los mexicanos nos gusta que intenten asustarnos.

Ya sea porque nos gusta el horror o
porque buscamos quién pueda
asustarnos, el género cautiva a los mexicanos.

 

Quiero recalcar y explicar el porqué uso las palabras intenten asustarnos. No poseo profundos conocimientos antropológicos como para afirmar que los mexicanos somos miedosos, amantes de las historias de horror o que por una cuestión cultural, nos llama la atención estar en contacto con este tipo de historias, temas o géneros; sin adentrarme tampoco en conceptos esotéricos o de ocultismo, esos son punto y aparte. Lo que sí he comprobado personalmente y lo reafirman por lo menos un par de docentes especializados en cine mexicano, es que al público le gustan los retos. Puede que no seamos machos, pero somos muchos y esto es entonces lo que arrastra a las masas a las salas de exhibición, ese reto que la audiencia pone a la película misma para ver qué tan buen es ésta en materia de sustos.
Bien dicen que hay de todo en la viña del señor y la frase no puede estar más en lo correcto, en los complejos de exhibición te encuentras de todo, desde aquellos individuos que aseguran que no se asustarán durante la película y resultan ser quienes más gritan, hasta los que desde antes de entrar a la sala están asustados pero durante la función se la pasan riéndose; puede que sea por los nervios o porque en verdad algo les causó gracia, pero eso es lo bonito de ir al cine y lo que aún lo mantiene con vida, la experiencia de admirar un contenido rodeado de un amplio número de personas, ya que las emociones y los sentimientos son contagiosos.
Entremos ahora en lo que es nuestra materia, la estadística, los resultados y el análisis de la taquilla. Aunque apenas los datos corresponden a los de dos días y el interés en esta publicación se centrará en la premiere de Annabelle la cual tuvo lugar la noche del día miércoles, lo rescatable de la misma es la experiencia que nos comparten algunos exhibidores independientes y sobre la cual compartimos su regocijo ya que nos informan que estuvieron a tope durante las últimas horas del pasado 22 de octubre y que para ellos se traduce en levantar y cerrar en alto un año que durante el verano se vio bajo en comparación a otros.
Las funciones programadas se llenaron
y se tuvo que ofrecer una extra en la
mayoría de los complejos independientes.
Los exhibidores independientes nos reportaron durante la premiere de la película Annabelle, que originalmente; sobre todo aquellos que cuentan con un complejo, habían decidido programar dos funciones, pero que el interés del público fue superior al esperado por lo que muchos tuvieron que abrir una función más e incluso lograron vender funciones del día jueves debido a que habían topado el cupo de sus instalaciones la noche del miércoles.
Con $22.84 mdp recaudados sólo en las funciones de pre-estreno y una programación limitada a horario nocturno que fue lo permitido por la distribuidora, Annabelle sorprende en especial a los pequeños exhibidores, quienes no esperaban el gran interés de la audiencia por la historia de una muñeca diabólica.
Las filas de todos aquellos
que deseaban ver la película,
no se hicieron esperar.

Como lo mencionamos al inicio del texto, a los mexicanos nos gusta que intenten asustarnos y este tipo de productos caen como anillo al dedo, ya que en la intimidad y la oscuridad de una sala de exhibición sólo tu vecino de asiento sabrá quién es la persona que emite tan fuertes gritos de espanto e incluso puedes pasar desapercibido si te sales antes de que prendan las luces al terminar la proyección.

La producción tuvo una
gran recepción en 2006.

 

Hasta el momento, porque puede que la producción sea desplazada en las próximas semanas, la película Km. 31, se encuentra en la posición número nueve del registro histórico de ingresos y asistentes al cine mexicano, lo que demuestra el interés del público por este tipo de contenidos los cuáles no cualquiera puede hacer, ya que su realización requiere de un conocimiento profundo en el manejo de narrativa cinematográfica y ritmo visual.

No busco hacer críticas o reseñas sobre las películas, por lo que sólo basta invitarlos a ustedes a que formulen su propia opinión y punto de vista a través del consumo variado de distintos contenidos. Recuerden que sus comentarios en relación a los productos de entretenimiento que ofrece la industria cinematográfica son más importantes que lo que tenga que decir cualquier crítico o experto en la materia, ya que ustedes son los clientes, los consumidores finales, quienes pagan un boleto y compran palomitas, para ustedes están hechas las películas.

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