Lo bueno y lo malo de ‘La dictadura perfecta’.

Después de un buen fin de semana de estreno, La dictadura perfecta tendrá que demostrar de lo que está hecha para mantenerse en el primer lugar de la preferencia del público.
Podría esta publicación considerarse como la primera crítica o reseña que aparece en este espacio, y aún así se buscará que esto no se convierta en una constante, además de que se tratará de respetar el enfoque industrial que caracteriza la esencia de estos textos, lo anterior con la finalidad de establecer una diferencia clara entre la prensa de espectáculos y los contenidos especializados que aquí se exponen.
Como ya se comentó con anterioridad en el reporte estadístico del cine mexicano en taquilla en relación al fin de semana del 16 al 19 de octubre, en el cual debutó la película de Luis Estrada, La dictadura perfecta, la producción logró alcanzar el desempeño deseable y cumplió a secas con lo que se debería esperar de este tipo de obras que cuentan con una distribución superior a las mil copias y más de las mil doscientas pantallas.
Con ingresos de $55.58 mdp y más de 1.14 millones de asistentes, la nueva entrega del realizador mexicano se estableció como número uno en taquilla, ¿podrá mantenerse así para las próximas semanas? Serán los espectadores quienes decidan esto, mientras tanto a continuación se reparará en los puntos bueno y malos que a simple vista se pueden obtener de este producto fílmico de entretenimiento.
Se debe reconocer la campaña de marketing que empleó la película, la cual es en parte responsable del buen resultado en taquilla durante el fin de semana de estreno.
¿Qué se puede encontrar de bueno en La dictadura perfecta?
  1. Expectativas altas. Como buen producto de entretenimiento, la película posee una fuerte campaña de mercadotecnia para lograr atraer la atención previa del público, lo que genera altas expectativas y el impulso por verla lo antes posible una vez estrene.
  2. Manejo de información y avances cinematográficos. A modo de ejemplo publicitario, ya sea a través de los trailers, la propaganda e incluso el mercadeo físico-tradicional del producto, éste logró crear altas expectativas en la audiencia, la cual se volcó a las salas de exhibición inmediatamente apareció la película en marquesinas.
    1. Se debe reconocer la eficiente campaña de mercadotecnia del producto, el cual a través de redes sociales y publicidad de corte político electoral, se posicionó como la principal preferencia de consumo por parte de los espectadores.
    2. Campaña de desprestigio y controversia. Ya sea ésta real o creada, el morbo ha resultado benéfico para las producciones mexicanas, el mejor ejemplo: El crimen del padre Amaro, película que logró resultados impactantes en taquilla gracias a la controversia que los miembros del Comité Nacional Provida, A.C. (gracias +Maximiliano Maza) promovieron en días previos al estreno, y del cual la Iglesia Católica en México se deslindó. Este caso es similar, ya que ante una supuesta censura por parte del gobierno y las principales televisoras del país, la producción logró enfocar esa situación a su favor y lograr una mayor asistencia del público a las salas de exhibición.
  1. Como negocio funciona, por el momento. Gracias a los fondos públicos que participan en el financiamiento y la producción de esta obra, los cuales no exigen ser devueltos a quienes los otorgan, ya que a diferencia de los recursos privados no exigen un retorno con intereses, se reduce el riesgo de inversión en el proyecto y a la vez se maximizan las capacidades de monetización tanto para la productora, como para quien distribuye.
  2. Más que aceptable flujo de audiencia para los exhibidores. El actual modelo de negocio de las grandes cadenas de exhibición en México, emplea las películas en cartelera como gancho para generar tráfico de espectadores a las dulcerías y demás servicios de valor agregado que ofrecen. Con 1.14 millones de espectadores durante el fin de semana de estreno, este dato se traduce en buenos números para los dueños de las salas de cine.
Se pueden encontrar más puntos positivos sobre la producción, sin embargo con el fin de mantener un enfoque industrial se hace el enfoque en los cuatro anteriores. Cabe mencionar que, en los puntos negativos sobre la película, algunos no necesariamente serán de carácter industria, pero sí de interés cultural, la cual al final del día es la base que sustenta a la cinematografía en México.
La propuesta cinematográfica de Luis Estrada se encuentra desgastada, la fórmula parece haber llegado a su fin, por lo que el triunfo de esta producción corresponde a la mercadotecnia más que al realizador o al contenido de la obra.
¿Qué hay de malo en La dictadura perfecta?
  1. No satisface las expectativas creadas y no entretiene del todo. El producto real queda más que rebasado por las expectativas previas generadas, por lo tanto la película se convierte en un arma de doble filo, ya que  bajo un modelo de negocio, para que ésta sea eficiente en taquilla, la producción requiere generar interés previo y altas expectativas en la audiencia con el fin de atraerlas lo antes posible a las salas de exhibición, pero al no cumplirse las promesas y las expectativas sobre el filme, el boca en boca  puede ser en contra, lo que causaría una recomendación negativa y por ende la caída de la obra en la preferencia de los consumidores para las próximas semanas.
  2. Hazte fama y échate a dormir. Quien logra instaurarse como un perfecto dictador de la cinematografía nacional es el mismo Luis Estrada, que como ya se mencionó con anterioridad en el artículo titulado Dictadura perfecta, la de Luis Estrada, alcanzó la cúspide de su carrera con La ley de Herodes y a partir de esa producción lo demás ha ido en picada y al parecer toca fondo con este intento de propuesta satírica a la política y a la sociedad, la cual no logra definir rumbo y se queda allí, en eso, en un intento de propuesta. Autocensurado, tímido y sin algo nuevo qué ofrecer salvo un retrato superficial a manera de documental, o más bien mocumental, el realizador toma ventaja de la fama previa lograda por otras de sus obras y lanza a las salas de exhibición y al público un producto que encaja como anillo al dedo en la definición de mediocridad.
  3. ¿Dónde quedó el Estrada de La ley de Herodes? Aunque en ninguna de sus producciones Luis Estrada hace una crítica directa, en esta ocasión el retrato que intenta llevar a cabo sobre la situación política y social del país se queda corta. La televisión ofrece más violencia y la vida real más corrupción, no se requiere ver la película y menos pagar por ella para enterarse de la situación por la que atraviesa México. Al parecer el realizador descubrió el sistema capitalista y prefirió una película de clasificación intermedia para atraer una mayor cantidad de espectadores a las salas de cine, en lugar de arriesgarse y exponer un cine provocativo y de propuestas.
  4. El cine como promotor cultural, eso dice la ley. Pero en esta ocasión la obra de Luis Estrada está sesgada, no tiene ningún valor artístico y se convierte en un mensaje repetitivo que el país no requiere escuchar, pues lo que México necesita en estos momento son propuestas nuevas, planes de acción que modifique para bien el rumbo del país y no confirmaciones de la situación actual. ¿Qué beneficio social y cultural tiene esta obra?, si la propuesta de la producción indica que el país seguirá de mal en peor; claro, al realizador le conviene que permanezca el status quo, ya que así seguirá produciendo y viviendo de estas películas huecas.
Personalmente la película no fue de mi agrado por los cuatro puntos que se exponen arriba, sin embargo debo reconocer que como producto la producción y la distribución lograron posicionarlo como la opción en cartelera más demandada por los consumidores. Aún así, este tipo de producciones que en efecto son positivas para la industria cinematográfica en materia económica, resultan negativas para el desarrollo cultural de México, ya que carecen de propuesta alguna para cambiar el evidente rumbo que actualmente cierne sobre el país.
Pero quien mejor que usted mismo para juzgar la película. ¿Qué opinión tienes sobre La dictadura perfecta? No olvides en enviar y compartir tus comentarios, son muy útiles para que todos como lectores formemos un punto de vista un poco más objetivo e informado.

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