Reír o llorar. Producción de películas mexicanas – Anuario Estadístico 2014 IMCINE

Palomiando, IMCINE, anuario estadístico de cine mexicano 2014
Reflejo del recorte presupuestal a la cultura o del nepotismo en la asignación de recursos, la quinta edición del Anuario Estadístico de Cine Mexicano parece ser una mala broma.

Al inicio de esta semana compartimos con ustedes las primeras impresiones sobre la quinta edición del Anuario Estadístico de Cine Mexicano 2014, una publicación del Instituto Mexicano de Cinematografía que al igual que la producción de cine nacional, cada año parece tambalearse más en la de por sí cuerda floja por la que guía sus andares.

Bajo parámetros de medición con estricto interés cultural, uso de promedios cuando es conveniente y porcentajes para no mostrar las cifras exactas, se sustenta el discurso de una industria cinematográfica madura y sólida, el cual es fácil de cuestionar y poner en duda con un fiel análisis frío a las estadísticas, actividad que parece le es ajena al Instituto el cual se da a la tarea de promover una imagen inexistente del cine mexicano o más bien una imagen maquillada – por no decir alineada – a la política cultural que promueve la actual administración.

Sin la intensión de proporcionar información a detalle, lo cual reflejaría el interés y la capacidad de estudio por la propia cinematografía nacional, actividad que le compete al Instituto según su reglamento y estatutos, esta edición del Anuario Estadístico se torna en una de las más difíciles de leer e interpretar, en donde el lector debe hacer sus propias indagaciones en base a la información confusamente provista lo que propicia el establecer de suposiciones en cada nueva página.

 

DESCUBRE MÁS: Producción de cine en México – Primeras impresiones.

 

Veamos cuáles son las inconsistencias y los sinsabores que presenta el anuario en su primer capítulo, el cual está destinado a la producción de películas mexicanas. Siendo este uno de los apartados con mayor interés para los estándares culturales que busca mantener la presente administración del Instituto, es a la vez una de las secciones más limitadas en cuanto a la presentación de información en esta publicación oficial.

El capítulo dedicado a la producción cinematográfica en México carece de una gráfica o de la información textual suficiente para clasificar en su totalidad a la producción de largometrajes en el país.

Los únicos dos datos que permiten al lector establecer sus propias conjeturas aparecen por separado y son tratados como tema aparte, con la intensión de darle importancia a la creciente producción de documentales, la cual aunque en efecto aumentó, sigue representando poco más del 1% de los estrenos nacionales, lo que significa se destina recursos a la elaboración de productos cuyo alcance de exhibición es limitado.

Pero bueno, si ustedes quieren saber cuántas de las 130 películas que se produjeron en México el año pasado son ficción o animación, lamentamos informales que tendrá que deducirlo a partir de la lectura completa del anuario o de la búsqueda de información en fuentes externas, las cuales pueden ser más precisas que las oficiales.

La sección en la cual se supone se debe encontrar esta información se limita a compartir los siguientes datos.

De la producción nacional, 35% fueron documentales,
la cifra más alta en la historia reciente del cine mexicano.

 

Excerpt From: Offset Rebosán S.A. de C.V. “Anuario Estadístico de Cine Mexicano 2014.” iBooks.

 

Para ser precisos el porcentaje correcto es 34.61%, pero como bien se sabe cuando se trata de redondear hay que hacerlo a favor, de allí el 35%. Por intereses que son igual de complicados de explicar que el Área 51 en los Estados Unidos, el boom y la atención del momento gira en torno a la producción de documentales, de aquí la siguiente gráfica.

Palomiando, anuario estadístico de cine mexicano 2014 - IMCINE
Esta es la única referencia que permite al lector hacer una distinción entre el número de documentales producidos y productos de ficción realizados en 2014.

Tengan libreta y calculadora en mano, en caso de no ser buenos para las sumas y las restas, pero si como lectores quieren saber que 85 de las 130 películas producidas en 2014 en México son ficción, el anuario no se los va a decir, ¿Cuántas de esas 85 son animación?, ¿se produjeron documentales animados?, ¿qué genero ocupa el mayor porcentaje de la producción nacional? Deberán llamar a un gurú o chamán para juntos emprender el viaje del héroe en la búsqueda de esas y otras interrogantes que surgen en la arriesgada aventura de estudiar al cine mexicano.

METODOLOGÍA, ¡que alguien me explique cómo llegaron a la respuesta!

Ahora entiendo la exigencia de los profesores de matemáticas por solicitar el procedimiento para cada una de las respuestas en las operaciones de los exámenes.

El costo promedio por película fue de 20 millones de pesos
(1.5 millones de dólares), el más bajo en los últimos cinco años.

 

 

Excerpt From: Offset Rebosán S.A. de C.V. “Anuario Estadístico de Cine Mexicano 2014.” iBooks.

 

Pero la gráfica y el texto que intentan explicar lo anterior nada más crean mayor confusión en el escenario. Para empezar dicen que sólo consideran a la producción industrial, que para bien o para mal según el Instituto son: las obras que en su proceso de realización hacen uso de la infraestructura, tanto técnica como creativa, instalada en el país. Y, ¿por que las demás no?, ¿igual con o sin ellas el resultado no es $20 millones de pesos? Y, si cuentan con fondos públicos deben estar consideradas en la ecuación de lo contrario se está sesgando la información concreta del costo total de la producción cinematográfica al erario público y se podría caer en temas relacionados a la falta de transparencia en el manejo de los recursos asignados a la producción de películas mexicanas.

Palomiando, Anuario estadístico de cine mexicano 2014 - IMCINE.
La gráfica indica que el costo promedio por película se encuentra alrededor de los $22.5 MDP, no $20MDP.

Hay otra gráfica, pero las matemáticas tampoco me resultan exactas si empleo la información de la misma para intentar llegar al costo promedio de $20 millones de pesos.

Palomiando, IMCINE, anuario estadístico 2014
Lo más detallado del apartado se puede encontrar en esta gráfica la cual no es muy específica en el cómo leerla o interpretarla.

Con la información provista en el gráfico anterior el promedio por película mexicana quedaría en $19.5 millones de pesos o $17.3 millones de pesos, pero no $20MDP. Además, es cuestión ya de precisión, pero presupuesto no es lo mismo que costo y los conceptos los emplean sin discriminación alguna en este subtema de la primera sección del anuario estadístico, sólo digo por mencionar un ejemplo.

 

Se recuperó la producción de cortometrajes, 535 en 2014, pero ésta aún se encuentra lejos de la meta establecida en 2012 con 622 producciones del formato.

Pero no se preocupen, este es el discurso oficial, estamos mejor que en 2011 y si hacemos un promedio del lustro, el 2014 se colocó arriba de la media.

La producción de cortometrajes es una de las piezas base clave para la consolidación de una industria cinematográfica y para un país con tradición cinematográfica como lo es México, este número es bajo. – Pero ha diferencia de 2010 ahora se hizo cine en todo el territorio nacional -, canta la voz del Instituto. La metodología no es clara, seguiré diciendo, porque si realizo una encuesta por internet y alguien comprueba que sí hizo un cortometraje en alguna de las 12 entidades federativas que según la información que presenta el anuario no tuvo actividad fílmica al inicio de la década, nos veríamos de nuevo ante una investigación limitada con resultados imprecisos y un incumplimiento en las labores del IMCINE.

Palomiado - IMCINE - Anuario estadístico 2014
Por lo menos en lo que se refiere a los cortometrajes producidos en el país, sí se presenta una gráfica para clasificarlos por ficción, animación o documental.

Si lo que busca es la cifra exacta tendrá que transformar el porcentaje, tome en cuenta que la producción total de este formato específico fue de 535 cortometrajes en 2014. Pero en Palomiando nos damos a la tarea de ayudarlo en este complejo camino de interpretar las estadísticas del cine mexicano: 379.85 producciones corresponden a la ficción, 101.65 al documental y 53.5 a la animación.

Un dato interesante se encuentra en la especial atención y énfasis que el anuario dedica a la televisión, claro en su relación con el cine mexicano, pero los subtemas y capítulos dedicados a este tema son los de mayor preponderancia en el contenido. ¿Algún sospechoso?

Hasta el momento me he divertido mucho intentando leer el Anuario Estadístico de Cine Mexicano 2014pero he de confesar que existen momentos en que no sé si lo correcto es reír o llorar. El progreso que tanto le ha costado al cine mexicano cosechar, tanto en lo institucional como en lo artístico y cultural parecen ser una broma para los responsables de administrar esta actividad en el país, ya que con una obra que es el claro reflejo del típico, para sacar la chamba, ponen en evidencia que el último interés y objetivo de la actual política cultural en México es el de consolidar una industria cinematográfica y por ende las industrias creativas. Al final del día la cultura sigue siendo un mecanismo más de control social.

En su quinta edición, el Anuario Estadístico de Cine Mexicano 2014 es el reflejo del recorte presupuestal en cultura o del nepotismo en la asignación de recursos públicos a quienes no cuentan con las aptitudes de llevar a cabo esta importante labor de recopilación de información para el devenir del cine mexicano. Son pequeños detalles que pueden pasar desapercibidos, pero que alejan al país de convertirse en una sociedad pensante, en un país generador de ideas, en una potencia de la economía creativa.

¿Algo más que les gustaría agregar a esta publicación? ¿Alguna duda o comentario? No olviden compartir esta página con sus redes sociales para que todos estén enterados de la información más relevante de la industria cinematográfica en México. Si tienen algo que decir, con toda confianza, es un foro abierto en donde con gusto leeré sus comentarios. Que los conteste es otro cantar.

Palomiando, todos los derechos reservados. Alonso Valdés Morales
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2 thoughts on “Reír o llorar. Producción de películas mexicanas – Anuario Estadístico 2014 IMCINE

  1. Muy dura critica a una labor excelente. No es un documento para el fisco asi que el redondeo es válido. La información, aunque aproximada, da un cuadro perfecto del panorama. De las 68 peliculas estrenadas las primeras 8 se llevaron el 60% de taquilla (aprox). El problema son las otras 60. El Instituto está buscando ventanas de exhibicion alternativas porque nuestro duopolio de exhibición no le da un trato justo al cine nacional. Y no es critica porque se manejan como lo que son… un negocio exitoso. Tienen que darle prioridad a sus cuatro o cinco distribuidores estrellas porque de ellos vienen las peliculas taquilleras. Lo que yo busco es una solución para la exhibición correcta del cine mexicano… quien me la dice?

    1. Anna, muchas gracias por tu comentario.
      La crítica aunque dura, está relacionada no a ese redondeo que es una práctica común, más bien a la inconsistencia en la presentación de datos que en comparación a ediciones pasadas ésta deja huecos de información que, aunque permiten un buen panorama general como lo indicas, nos deja con muchas dudas y preguntas por resolver, que es parte de nuestro trabajo en Palomiando.

      En relación a tu pregunta: una solución para la exhibición correcta del cine mexicano. Es un tema profundo que antes de profundizar en él debemos definir qué entendemos por correcta exhibición.

      Los modelos de negocio para pequeños circuitos de exhibición e incluso cadenas independientes, no pueden sostenerse sólo del cine nacional. Requieren de un flujo de espectadores que no sólo consuman cine, también el resto de oferta en alimentos y bebidas que proveen. Pero aquí surge un ciclo vicioso y dependiente. Sin películas que atraigan al público no había exhibidores y sin estos últimos no habría pantallas grandes para las películas en general.

      ¿Es un problema de exhibición, distribución o producción? Existe un público de nicho, pero este no es suficiente para, por ejemplo, albergar a esas 60 producciones. Si se abren ventanas de exhibición en los circuitos comerciales (duopolio), se pone en riesgo la operación de los mismos. Incluso exhibidores independientes, además de programar cine mexicano optan por productos de arte extranjeros.

      No decimos que el cine mexicano debe sólo producir contenidos comerciales, la oferta alternativa y de arte es necesaria, pero no en la cantidad que se produce en la actualidad porque no hay una infraestructura que le de completo soporte.

      Sigamos profundizando en el tema, es un ejercicio buenísimo para la industria.

      Saludos!

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